Rebeca González Tomelloso
Artista Interdisciplinaria | Arte Contemporáneo
Atento
Estamos en estado de atención permanente.
Y sin embargo, cada día somos más distraídos de nosotros mismos.
“Atento” nace de esa herida: la atención como territorio en disputa y el atentado constante que la tecnología masiva ejerce sobre nuestra percepción, nuestro tiempo y nuestra identidad. La era digital no solo captura datos; captura miradas, captura pulsos, captura subjetividades. Nos nombra “usuarios” y, en ese gesto, nos reduce.
Me declaro en resistencia ante esa reducción.
Estos retratos fueron concebidos virtualmente, gestados en el espacio algorítmico donde los rostros pueden ser infinitos y, paradójicamente, intercambiables. Pero no permanecen allí. Los traslado al lienzo con temple, una de las técnicas más antiguas de la pintura, para devolverles fricción, materia y silencio. Frente a la inmediatez luminosa de la pantalla, opongo la lentitud del pigmento molido, la capa que seca con el tiempo, la superficie que exige proximidad.
No es nostalgia por el pasado; es fricción crítica.
Cada hombre y cada mujer representados encarnan diferencias visibles e invisibles: contextos, historias, corporalidades, matices. Son recordatorios de que detrás de cada interfaz hay una vida compleja que no cabe en métricas ni en patrones de consumo. La diversidad aquí no es tendencia; es afirmación ontológica. Es la negativa a aceptar que la humanidad pueda ser homogeneizada bajo la categoría funcional de “usuario”.
“Atento” exige detenerse.
Atender es un acto político.
Sostener la mirada es un acto ético.
Si la tecnología atenta contra nuestra profundidad al fragmentarnos y acelerarnos, la pintura propone un contra-ritmo: contemplar, permanecer, reconocer. Este cuerpo pictórico no compite con la imagen digital; la atraviesa y la reconfigura. La devuelve al ámbito de lo humano.
Estar atentos ya no es solo prestar atención.
Es resistir.